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15.10.26

Tómate un respiro: tu plan de bienestar en 5 minutos

Hay mañanas en las que parece que te da tiempo a todo: un poco de ejercicio, un buen desayuno y hasta un momento para ti antes de salir de casa. Y luego están esas otras en las que el día empieza con prisas y ya tienes mil cosas pendientes antes de terminar el primer café. Si es que te ha dado tiempo a prepararlo. Y, cuando por fin levantas la vista del ordenador, resulta que ya es media tarde. ¿Te suena?

En días así, viene bien parar un momento y respirar.

No hace falta darle la vuelta a toda tu rutina. A veces, basta con dedicarte cinco minutos para respirar, beber agua, apartarte de la pantalla y volver a conectar contigo. Un pequeño respiro, a tu manera.

Por qué cinco minutos pueden ser un buen comienzo

Es muy fácil dejarnos para el final cuando tenemos mil cosas que hacer. Podemos empezar el día con un montón de planes y, de alguna manera, nuestro tiempo para nosotros acaba quedando siempre para después. El tiempo es nuestro recurso más valioso y merece la pena dedicarlo también a nosotros mismos.

Dedicar unos minutos a cuidarte en mitad de un día complicado es una buena inversión en tu bienestar. No hace falta montarse una rutina complicada; puede ser tan sencillo como dedicarte cinco minutos.

Sabemos que cinco minutos no van a transformar tu bienestar de la noche a la mañana. Pero una pausa breve puede darte la oportunidad de parar y preguntarte cómo te encuentras y qué necesitas. Puedes hacer este plan de bienestar de cinco minutos en cualquier momento del día: para empezar la mañana con calma, hacer una pausa a media tarde o bajar el ritmo al final del día.

Tu rutina de bienestar de cinco minutos

Piensa en estas ideas como un menú de propuestas sencillas, no como una rutina estricta. Puedes seguirlas en orden, adaptarlas a tu día o elegir la que más te convenga en ese momento.

Minuto 1: Empieza con un vaso de agua

Antes de prepararte el café o ponerte a responder mensajes, bebe un vaso de agua.

Cuando vamos con prisas, es fácil olvidarnos de beber agua. Ten una botella a mano en el escritorio, en el bolso y en la mesilla de noche para que te resulte más fácil acordarte durante el día.  

A young professional standing and stretching beside a desk

Minuto 2: Levántate y muévete

Si pasas horas sentado frente al escritorio, es importante levantarte y moverte

No necesitas nada especial ni ropa de gimnasio. Da una vuelta por la habitación, mueve los hombros o estira el cuerpo de pies a cabeza. Después, cuando vuelvas a sentarte, puedes añadir unos círculos con los tobillos, elevaciones de piernas o giros de torso en la silla.

Incluso cambiar de postura durante un momento puede ayudarte a romper con tantas horas sentado.

A quiet moment of pause beside a window

Minuto 3: Tómate un respiro

Es fácil ir enlazando una cosa con otra sin parar ni un momento. Aprovecha este minuto para apartarte del móvil, del correo electrónico o de cualquier otra cosa que te mantenga pendiente de una pantalla.

Cierra los ojos o mira por la ventana. Inspira profundamente durante siete segundos, mantén el aire durante otros siete y suéltalo durante siete segundos. Repite el ejercicio dos veces más.

Puede que no consigas despejar la mente por completo ni relajarte al cien por cien, pero al menos te habrás regalado un momento antes de volver a la carga.


A balanced breakfast with nourishing ingredients

Minuto 4: Comprueba cómo te encuentras

Antes de volver a lo que estabas haciendo, pregúntate: ¿qué necesito ahora mismo? ¿Has ido posponiendo el desayuno o el almuerzo? Si no tienes tiempo para sentarte a disfrutar de una comida nutritiva, puedes optar por un tentempié.

¿Necesitas hacer una pausa y retomar el día? Toma una dosis de Collagen Superdose®. 

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Minuto 5: Hazlo a tu manera

Dedica este último minuto a algo que te apetezca de verdad. Puede ser ponerte al día con un compañero de trabajo, pensar qué vas a hacer para cenar, apuntar un objetivo laboral o salir a tomar un poco el aire. Abre la ventana o sal un momento.

Recuerda que este rato es para ti. Aprovecha ese último minuto para hacer algo que te haga sentir bien.

No necesitas encajar todos los buenos hábitos en cinco minutos. Elige algo sencillo que encaje de forma natural en tu día y empieza por ahí.

El truco para convertir los pequeños hábitos en costumbre

Hay cosas que hacemos casi en piloto automático: lavarnos los dientes, preparar el café o mirar la agenda del día. Aquí es donde entra en juego el habit stacking, una forma de incorporar nuevos hábitos a otros que ya tenemos.

La idea es sencilla: aprovechar una rutina que ya tienes para añadir un pequeño gesto. Solo tienes que incorporarlo a un momento de tu día:

  • Después de preparar el café por la mañana: bebe un vaso de agua mientras esperas.
  • Antes de abrir el portátil: estira, respira y muévete un poco.
  • Después de terminar una reunión: levántate y camina durante un minuto. Haz diez elevaciones de talones para activar las piernas.
  • Mientras preparas el desayuno: piensa qué te vendría bien comer a mediodía para tener una comida equilibrada.
  • Como parte de un ritual diario que ya tengas: toma tu dosis de COLLAGEN SUPERDOSE® siguiendo las indicaciones del envase.

Elige un hábito que encaje de forma natural en tu día. Si no te convence o se te olvida, prueba con otro. Lo importante es que te resulte fácil mantenerlo en el tiempo.

¿Y si no tienes cinco minutos?

Empieza con uno.

Bebe agua antes de tu próxima reunión. Levántate y muévete entre una tarea y otra. Pon una alarma cada hora para levantarte y moverte durante un minuto. Y si te descubres mirando el móvil sin saber muy bien cómo has acabado ahí, aprovecha para dejarlo un momento y salir a tomar el aire.

Cinco minutos, solo para ti

El bienestar no tiene que ser una rutina perfecta ni algo que tengas que demostrarle a nadie. A veces, consiste simplemente en beber un vaso de agua o una taza de té, hacer unos estiramientos después de pasar horas sentado, respirar un poco o disfrutar de un momento de silencio para pensar en lo que necesitas.

Lo importante es que sea algo que puedas mantener. Si al principio tu plan de bienestar de cinco minutos tiene que durar dos o tres, no pasa nada. Tiene que adaptarse a ti y a tus horarios.

Cuidarte no consiste en cumplir con una lista interminable de hábitos saludables, sino en dedicar tiempo a esas pequeñas cosas que te hacen sentir bien y te ayudan a seguir con tu día.

No hace falta hacerlo todo. A veces, cuidarte empieza por parar un momento y prestar atención a lo que necesitas.